Conduciendo el coche eléctrico



Ya teníamos ganas de conducir de forma extendida un coche eléctrico, cambiar el ship del encendido, los cambios, el repostaje y la experiencia de ir en silencio por las calles.

Nos montamos en un Nissan LEAF, modelo 2015 proporcionado por el concesionario Nissan ubicado en Alcobendas, Ibericar Reicomsa.

Con la batería a un 65% de su capacidad lo primero que hacemos es llevarlo a carga rápida ya que necesitamos cumplir compromisos que nos llevará tiempo en ciudad y algo de desplazamiento por autovía. Así que lo primero, mientras Pablo nos explica el funcionamiento de los mandos y panel de instrumentos es poner a cargar el LEAF en el mismo concesionario durante unos 30 min hasta que cargue al 100%.

Los controles mas allá de lo sencillo, son particularmente entretenidos, cuentan con la marcha adelante, la marcha adelante con retención de motor y una opción ECO que limita la potencia del motor para una conducción mas efectiva en ciudad. Esto lo hace dinámico porque se puede ir alternando cuando es necesario sin perder concentración ni seguridad si necesitamos potencia para incorporaciones o en autovía, simplemente un gesto en el mando central.

Hablemos de la potencia, es increíblemente respetable el empuje que ejerce el vehículo tras hundir el pedal del acelerador y sentir que sigue y sigue generando el mismo empuje hasta aflojamos el pie, acción que ya nos hace sentir seguros para la incorporación a vías desde un stop o a autovías desde carriles de servicio. Una vez que entendemos hasta donde llega el potencial de la energía eléctrica es hora de adiestrar el pedal haciendo comparativas de aceleración, velocidad crucero, aceleraciones, como frena y recupera energía y los modos atractivos de “marcha” que además nos ayudan a recuperar carga generada en estas desaceleraciones.

El sonido
No hay, no existe. Hay en el salpicadero un botón que activa un zumbido para que se nos escuche venir, incluso un pito de retroceso como si fuéramos un vehículo pesado avisando que estamos maniobrando, acción que se hace sencilla cuando nos acostumbramos a la cámara trasera que nos ubica en el espacio dándonos el ángulo de recorrido según se tuerce el volante, toda una experiencia aprender a utilizarla, resulta tan divertida como aprender a maniobrar con un remolque en retroceso, bueno, mas o menos.

Hemos utilizado un 45% recorriendo unos 75Km, respetando eso sí los límites de velocidad, admitiendo que en algunos casos dado el silencioso comportamiento de la tecnología eléctrica, superamos esos límites sin darnos cuenta, 120 Km/h sin sentirlo, hay que estar pendientes. Llegamos a destino, aparcar es sencillo, quizás el viraje de las directrices un poco justo aunque una pasada el cambiar de marcha adelante y atrás.

Segundo día y buscamos un punto de recarga, sorpresa!!!, encontramos un cercano a nuestra oficina, en Valdemoro, en el Centro Comercial el Restón, punto ya inaugurado en el año 2015 según la publicación de la página de dicho ayuntamiento.

En este punto aprovechamos la recarga y mostramos según las especificaciones de serie los diferentes modos de carga.
Toma de corriente de serie para Acenta y Tekna. Con la batería de 24 kWh y una unidad de recarga de 32 A y el cargador de a bordo de 6,6 kW, la carga será de unas 4 horas, o en cinco horas y media con la nueva y más potente batería de 30 kWh, necesita más tiempo ya que la batería acumula mas energía, eso se traduce en una autonomía de 199 km con la batería de 24 kWh, o de 250 km con una de 30 kWh.

Nos damos cuenta que podemos realizar recargas en cualquier punto ya que cuenta con conexiones a toma eléctrica a 220V.

Hemos de tener en cuenta que las baterías son el talón de Aquiles de estos coches y tendremos que realizar cargas lentas por lo menos 3 ó 4 veces a la semana, para garantizar una vida óptima de las mismas.

Ya en el tercer día, después de algún que otro contratiempo en el “repostaje” y debido a algún problema en el sistema del punto de recarga, solo hemos cargado un 40%, pero suficiente para recorrer unos 35Km hasta Ibericar Reicomsa.

El conducir un coche eléctrico es abrirse a la experiencia de querer conducir con parámetros e indicadores nuevos y que nos orientan para una conducción relajada, porque si algo hay que decir en esta experiencia en ciudad, es que se hace totalmente relajante y sin emisiones.

Recordad que existen puntos de recarga en la ciudad, hay que hacerse con las tarjetas de recarga de alguna de las empresas como ibil.es, recargavehiculoselectricos.com, solucionesintegralesendesa.com entre otros, y en cada ciudad existen igualmente otros puntos.

Hemos quedado encantados de la experiencia y seguiremos probando diferentes motorizaciones, cargas, y actualizando contenidos dedicados a el coche eléctrico.

Quédate atento y nos vemos pronto!!!