Edificios enfermos



Los edificios enfermos son aquellos cuyo clima interior resulta molesto o nocivo para los trabajadores, es el Síndrome del Edificio Enfermo. Desde 1995 el Ministerio de Trabajo reconoce que al menos el 30% de los edificios laborales están enfermos.

Diseñados para abaratar costes de construcción y ahorrar energía, son edificios herméticos, mal ventilados, con climatización centralizada, muy electrificados y tecnificados y saturados de materiales artificiales.

La mala calidad del aire da la sensación de ahogo, debida a la atmósfera cargada en muchos locales comerciales. El ambiente demasiado seco, electrificado y cargado de polvo, polen o químicos tóxicos, puede favorecer rinitis, conjuntivitis, reacciones cutáneas, y en personas sensibles sufrir ansiedad, asma o alergias.

Otra razón por la que muchas personas sienten la necesidad de huir del trabajo es la falta de sol.



La falta de luz natural es causa de depresión otoñal (TAE), somnolencia matinal e insomnio, y un factor de riesgo en patologías como fibromialgia o cansancio crónico.
El electromagnetismo del entorno produce estrés electromagnético, electroestrés. La cercanía de redes eléctricas, ordenadores, electrodomésticos y telecomunicaciones nos carga y más sobre suelo aislante, como parket o calzados sintéticos. Los campos eléctricos o magnéticos modifican la resistencia eléctrica de la piel, afectan al ritmo cerebral y cardíaco, cambian el metabolismo, e incluso alteran la polaridad de la membrana celular.

 
La informática, Wifi, la telefonía celular

La informática, el wifi y telefonía inalámbrica llevan la invasión electromagnética hasta nuestras neuronas.
Mientras no podamos vivir en una “zona blanca” en medio de la montaña, un espacio virgen de polución cero, podemos tomar medidas prácticas para crear un Área Blanca, al menos en la zona de trabajo.
Podemos mejorar la ventilación abriendo ventanas, y los purificadores de aire nos ofrecen “aire medicinal”, ionizado, como el aire fresco de alta montaña. Si no podemos trabajar a pleno sol, tenemos iluminación biológica con lámparas fullspectrum, idéntica al sol de mediodía, con todos los colores del arco iris.

¿Y si el verdadero lujo fuera el espacio? Podemos ampliar el espacio eliminando trastos o vaciando archivos, como enseña el feng’shui. Un entorno más iluminado y de colores alegres se percibe más amplio y abierto.



Es posible eliminar la carga electrostática mejorando la toma de tierra, con menos de 6 Ohmios de impedancia y usando materiales naturales en pavimentos, mobiliario, vestuario y calzado. También podemos respetar una distancia de seguridad, a todos los dispositivos eléctricos como el ordenador, simplemente reordenando nuestra mesa de trabajo. Aplicando los criterios de la Bioconstrucción logramos Áreas Blancas en edificios saludables y sostenibles.

Fuente: Carlos M. Requejo. Domobiotik