Germinados, Brotes sanos



Entonces ayudan a su propia digestión de modo que permiten que el organismo descanse y se regenere. Por otro lado, su riqueza en enzimas, clorofila, aminoácidos, minerales, vitaminas y oligoelementos vivos les convierte en alimentos completos que pueden contribuir a corregir las carencias de la alimentación moderna. En fin, unos productos quizá no muy conocidos que, además, podemos cultivar y conservar fácilmente en casa.


1. Escoge tu germinado

Granos de cereales:
avena, trigo y espelta, cebada, mijo, quínoa, alforfón, centeno

Granos de leguminosas:
lentejas, garbanzos, soja, alfalfa, alholva o fenogreco.

Granos de oleaginosas:
sésamo, girasol, almendras, avellanas, nueces.

Granos de verduras: remolacha, brécol, zanahoria, apio, hinojo, nabo, puerro, rábano.

2. Pre germinación

Poner en remojo las semillas durante toda una noche.
¿Cómo?
Usar un recipiente de vidrio y de boca ancha.
Colocar los granos hasta cubrir el fondo en una capa fina y añadir agua mineral hasta que alcance entre 3 y 5 centímetros
Cubrir el tarro con una gasa sujeta por una goma elástica.

3. Lavado de los granos

Vaciar el agua del remojo y se enjuagan las semillas: haz  lavados consecutivos con agua fría.
Vuelca el contenido del tarro sobre algo que permita que se drene toda el agua y que los granos se aireen, para extraer todos los granos puedes usar el mango de una cuchara de madera.
No dejar los granos bajo la luz directa del sol. En esta fase necesitan sombra, pero no oscuridad.
Por la noche vuelve a repetir la operación de lavado igual que por la mañana.
Es fundamental lavar los granos mañana y noche para que se desarrollen armoniosamente.

4. Tiempo de germinación

Aproximadamente 4 días, los cereales tienen una germinación más rápida, de 2 a 3 días máximo.Las leguminosas por su parte tienen un tiempo de germinación que varía entre los 3 y 6 días.
Cuando estos tengan 2 o 3 cm. de largo se expondrán a la luz solar indirecta durante unas 2 horas para que las hojas se pongan de color verde, es decir, para que se forme la clorofila con la que se favorece el aumento de la vitamina C.
En este punto los germinados se convierten en brotes tiernos.
¡Es el momento de comérselos!

5. Conservación de los germinados

Una vez terminado el proceso de germinación los brotes se pueden guardar en la nevera donde se conservarán sin problema durante más o menos una semana.


COMIENZA EL DÍA CON UN DESAYUNO SALUDABLE

Una tostada o barrita, queso fresco, rodajas de pepino fresco y brotes
Ideal para empezar el día con vitalidad.

Ensalada Arco Iris
4 personas:
125 gr de judías germinadas
1 rama de apio con sus hojas
1 taza de col rallada o cortada muy fina
1 remolacha
1 zanahoria grande
12 aceitunas
perejil y menta fresca
aceite de oliva, sal y pimienta al gusto

Se trocea la rama de apio con sus hojas. Posteriormente se rallan la col, la remolacha (cruda o cocinada), y la zanahoria con un rallador grueso. Se desgajan las hojas de perejil y las de menta. Después se mezclan cuidadosamente todos los ingredientes y las aceitunas con los germinados. Se aliña al gusto con un chorrito de aceite, sal y una pizca de pimienta.


Lentejas germinadas sobre rodajas de manzana
4 personas:
200 gramos de lentejas germinadas.
1 cucharada de alholva germinada.
Apio rallado muy fino.
2 manzanas partidas en dos, sin pepitas.
Limón exprimido para rociar las rodajas de manzana.
100 gramos de berro.

Se mezclan los germinados con el apio y se disponen las rodajas de manzana rociadas con el limón sobre cuatro platos. Se deposita la ensalada sobre las rodajas de manzana y se decora con el berro.
Se puede sazonar con una salsa a base de yogur, una cucharadita de menta fresca picada fina y una pizca de sal. Para variar puede ponerse la ensalada sobre rodajas de patatas cocidas.

Ensalada de lentejas
3 tazas de lentejas germinadas
1 cebolla
1 diente de ajo
zumo de limón
2 cucharadas de aceite de oliva

Picar la cebolla menudita, el ajo y el perejil.
Mezcla en un bol con los germinados de lentejas y añade el llimón (al gusto) y con el aceite de oliva.
También sirve como guarnición de otros platos.

Ensalada de naranja
1/2 taza de germinados de alfalfa o girasol.
1 naranja grande o dos pequeñas.
2 tazas de: lechugas, canónigos, col, col china o diente de león etc. finamente picadas, se pueden mezclar o combinar
½ 1/2 taza de frutos secos nuez, almendra (a tu elección)
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de orégano
1 pizca de sal marina sin refinar

Se pela la naranja dejando una parte de la capa blanca. Se corta en rodajas finas y luego a la mitad si es una pieza grande.
Se mezcla todo en la ensaladera y se adorna con germinados y frutos secos.
Hacer una vinagreta con el aceite, zumo de naranja, el orégano y la sal marina.


INDICACIONES TERAPÉUTICAS Y NUTRICIONALES


Diversos autores han recopilado las indicaciones tanto terapéuticas como nutricionales de los germinados más consumidos:

Albahaca: en la antigua Grecia la llamaban “Hierba de los reyes”. Muy rica en vitaminas A y B1, energética, favorece la digestión.

Alfalfa: es uno de los germinados más completos y más consumidos por su agradable sabor. Contiene vitaminas A, B, C, E y K además de calcio, magnesio, potasio, hierro, selenio y zinc y los aminoácidos más importantes. Es remineralizante y combate la fatiga y la debilidad.

Arroz integral: en su forma germinada es rico en vitamina B, fósforo, potasio, magnesio, sodio, calcio y silicio. Ayuda a la adecuada conservación de huesos y dientes.

Berro: se le considera muy adecuado para combatir los síntomas de la fatiga primaveral. Además de alcalinizar y depurar la sangre neutraliza el exceso de toxinas. También regula el metabolismo. Es rico en hierro, fósforo, manganeso, cobre, zinc, yodo, calcio y vitaminas A, B2, E y especialmente C.

Brócoli: vitaminas: A, B, C, E. Minerales: potasio, calcio, yodo, magnesio y azufre entre otros. Protege la flora intestinal, aumenta las defensas del sistema inmunitario.

Cebolla: vitaminas: A, B, C. Rica en aminoácidos, enzimas y minerales como calcio, potasio, fósforo y azufre, antiséptica, antibiótica y diurética, ayuda a limpiar nuestro organismo.

Col roja: contiene vitaminas A, B, C, E y K, antioxidantes, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, zinc, aminoácidos y fibra.

Fenogreco: es un limpiador sanguíneo y renal que se recomienda para levantar el ánimo decaído y para reforzar el organismo. Además estimula las funciones digestivas y hepáticas y otorga un agradable olor al sudor de quienes lo consumen. Contiene abundante fósforo y hierro.

Garbanzos: germinados no producen gases durante la digestión. Son ricos en carbohidratos, fibra, calcio, proteínas, magnesio, potasio y vitaminas A y C.

Girasol: rico en proteínas, carbohidratos, vitaminas: A, B, C, D, E, minerales; magnesio, fósforo, potasio, hierro y calcio. Ideal para deportistas, procesos de convalecencia, de gran ayuda a los dolores musculares y sistema nervioso.

Guisantes: proporcionan clorofila, proteínas, carbohidratos, fibra, vitamina A, hierro, potasio y magnesio.

Hinojo: diurético ayuda a la eliminación del agua y grasa sobrante de nuestro cuerpo.

Lechuga: es buena fuente de proteína, calcio, hierro, magnesio, potasio, aminoácidos, vitaminas A, B, C y E, además de fibra vegetal y ácido fólico.

Lentejas: en brotes retrasan el envejecimiento y son ricas en proteínas, vitamina C y hierro.

Maíz: tiene un alto contenido en magnesio, necesario para conservar la tensión muscular especialmente en el tracto intestinal.

Mostaza: es el germinado más picante. Adecuado para tratar trastornos digestivos como gastritis, enteritis, etc. Es rica en vitamina C, proteínas y lípidos.

Pipas de calabaza: contienen proteínas, vitamina E, fósforo, hierro y zinc.

Pipas de girasol: ricas en proteínas, grasas insaturadas, vitaminas B y E, calcio, hierro, fósforo, potasio y magnesio.

Rábano: útil para combatir digestiones pesadas y para calmar la tos. Contiene abundante clorofila.

Sésamo: sus semillas son una buena fuente de fibra, proteínas, vitaminas B y E, magnesio, potasio, hierro, fósforo y calcio.

Rábano daikon: contiene una gran concentración de vitaminas A, B1, B2, C, PP. Minerales: hierro, potasio, calcio, magnesio, sodio y fósforo. Antiséptico, fortalecedor de la musculatura, ayuda a la secreción de los jugos gástricos y al sistema inmunitario.

Rúcula: muy rica en vitamina A y C. Minerales: calcio, hierro, fósforo y magnesio. Abre el apetito, diurética, regenerativa y fortalece el sistema inmunitario.

Soja verde: germinada contiene proteínas que dan lugar al aminoácido metionina, de efecto relajante. También fortalece el sistema nervioso y contribuye a rebajar el exceso de colesterol. Sus semillas germinadas son ricas en vitaminas A, C, hierro y potasio.

Trébol: es uno de los más viejos conocidos en el mundo; contiene un componente llamado genisteina, el cual es anticancerígeno que previene la formación de nuevos vasos sanguíneos en un tumor; también es efectivo contra los síntomas premenstruales, osteoporosis y enfermedades del corazón.

Trigo: germinado tiene sabor dulce por los carbohidratos que contiene. Además es rico en proteínas, magnesio, fósforo y vitaminas B y E. Previene infecciones, remineraliza, regenera las células y sirve para tratar trastornos nerviosos.

Trigo de sarraceno: vitaminas: E, F, K, B. Minerales: fósforo, magnesio, calcio y potasio. Rico en proteínas e hidratos de carbono. Desinfectante, abre el apetito, regula el colesterol especialmente indicado contra las anemias y el cansancio psíquico.